Errores que cometemos al utilizar los electrodomésticos

Errores que cometemos al utilizar los electrodomésticos

Los electrodomésticos son aparatos que utilizamos cada día, incluso varias veces y es por ello que debemos conocer y evitar varias "manías" que hemos adquirido con el tiempo y que debemos evitar. 
En este post te contamos varios de los errores que cometemos al utilizar los electrodomésticos.


Por ejemplo, varios de los errores que cometemos al utilizar los electrodomésticos conllevan un mayor consumo de electricidad, de agua, etc que se pueden evitar con gestos conscientes.

Uno de los errores más cometidos es el introducir los alimentos aún calientes en el frigorífico. Esto hace que el electrodoméstico tenga que hacer un mayor esfuerzo para mantener la temperatura correcta y necesita consumir un mayor nivel de energía. 


Errores que cometemos al utilizar los electrodomésticos


¿Eres de las personas que abre la puerta del horno para ver como va el bizcocho o asado? Pues he de indicarte que eso hay que evitarlo, ya que cada vez que lo haces el horno pierde temperatura y debe volver a calentar hasta llegar a la temperatura indicada, gastando más electricidad.

Otro error cotidiano es aclarar con agua los platos y vajilla en general antes de introducirlos en el lavavajillas. Es cierto que debemos retirar todos los restos sólidos de los platos antes de lavarlos en el lavavajillas, pero ayúdate para hacerlo de una servilleta o utilizando los mismos cubiertos. De esta forma vas a ahorrar una media de 10 - 15 litros de agua cada vez que lo hagas.


Errores que cometemos al utilizar los electrodomésticos


Uno de los gestos que también te va a hacer ahorrar agua y energía eléctrica es colocar de la forma correcta los cubiertos, vasos, platos, etc en el interior del lavavajillas. Así podrás introducir más cantidad de vajilla y con lo cuál ahorrarás en número de lavados.

Una de las formas de ahorro al utilizar la vitrocerámica es apagando "el fuego"un poco antes de terminar de cocinar, aprovechando el calor residual que queda para finalizar la cocción. (Siempre y cuando tu vitrocerámica no sea de inducción.)

¡Sigue estos consejos y ahorra!